Texto
del catálogo de exhibición Armando E Williams,
Armando Williams, Galería Forum, junio de 1977
Es siempre más útil relacionarse al trabajo
no preguntándose"¿Qué es lo que significa?",
pero mejor aún, "¿Cómo esto significa?",
una pregunta que puntualiza asimismo a cuestiones concernientes a forma
y no contenido, estilo y no sustancia.
Cuando la pregunta "¿Qué significa esto?" es
contestada, el proceso interpretativo apuesta al interprete, con su
específica posición y agenda, como cómplice con
el artista y objeto de la factura del significado del trabajo, socavando
la integridad de lo "indecible" del trabajo, lo intrínseco
del significado.
Negatividad profundamente inmersa/ Cinismo
Lucha por encontrar una ética de vida/ lado oscuro de lo inconsciente
Percepción/ Memoria/ Proceso
La noción de lo abstracto es "ideal" no divorciada
de la forma
Forma es la marca de dos/ Imposible
Lo abstracto y subjetividad.
El proceso es uno de expresión.
Expresión es algo allí/ es nada allí,
pintura en sí del conocer
Dudando
No sabiendo
Reverberaciones. El caos de las múltiples asociaciones
(concientes e inconscientes)
memorias de un ya conocido.
Especialmente un ya pintado.
Las huellas de algo describible.
Todo conspira hacia la inestabilidad de lo que asumió a ser percibido.
Uno podría ver la abstracción no
como la eliminación de figura o narrativa, sino más bien
como invención de otros espacios con el original. Lo abstracto
no explica, pero debe ser en sí explicado. Para explicar abstracciones
uno debe comenzar con formas abstractas y preguntar como ellas se realizan
en el mundo y como son abstraídas de él. Pero el explicar
abstracciones en sí mismas es contextualizarlas en un mundo pluralístico.
Un mundo incluye multiplicidades e implicaciones que subsisten en forma
e inducen variaciones en ellos, alterando sus conexiones con otras cosas.
La introspección ha en parte reemplazado ideas utópicas.
Esto es como si el Yo fuera el único motivo viable para el artista
de hoy en una sociedad en aparente bancarrota.
Yo estoy produciendo auto-retratos, de una clase, que no están
ciertamente relacionados al tratamiento tradicional del sujeto. Ellos
no son "representaciones" en el sentido literal, sino más
"metafóricos" en naturaleza.
Mi trabajo incorpora una pluralidad de líneas horizonte o perspectiva.
Si las marcas o gestos que yo uso indican el ser - mi ser en mi arte-
entonces "seres" cohabitan la superficie igualmente. Ellos
evitan la jerárquica composición al ser realizados frecuentemente
en unidades modulares. Existe un territorio de realidad subyacente.
El espacio funciona como un tejido formado por incontables hilachas
y cintas que conducen a varios caminos y laberintos. Un espacio de seducción
y memoria que lleva a una visión del propio ser. Foco en acciones
mas que en objetos, y en pensamiento abstracto mas que en formas abstractas/
arte proceso.
Tiene que portar un mensaje. En el análisis final, intento que
mi trabajo simbolice pensamiento o memoria, no que los ilustre.